Alma
Alma huida de la inocencia,
procurándote a salvo del silencio.
Alma nacida de la certeza de atrapar el destino desde un sueño.
Alma, tú no creciste en la rareza
de no llevar las riendas en tu vuelo.
Alma huida de la inocencia,
torcida por el espanto,
sombra buscando las horas que puedas guardar.
Alma, qué poco el tiempo te queda,
tanta el hambre de los años
que han de tragarse las cosas que no te atrevas a amar.
Alma huida de la inocencia,
echándote el azar sobre los hombros.
Alma nacida de la fiereza
de aparecer detrás de los asombros.
Alma, tú no creciste en la rareza
de aprender a callarte los antojos.
Alma huida de la inocencia,
torcida por el espanto,
sombra buscando las horas que puedas guardar.
Alma, qué poco el tiempo te queda,
tanta el hambre de los años
que han de tragarse las cosas que no te atrevas a amar.
|